Frente a las perspectivas tradicionales centradas en el acceso y la adaptación, David Gissen plantea una reflexión más amplia sobre cómo la discapacidad ha moldeado la arquitectura a lo largo de la historia, desde la Grecia clásica y los entornos naturales hasta las luchas por el acceso a la vivienda y los conflictos en el espacio público. El libro sitúa las experiencias de las personas discapacitadas en el centro del pensamiento arquitectónico, cuestionando las formas,