ALERTA BARCELONA: ADIÓS A LA CIUDAD AUTOCOMPLACIENTE
Las grandes ciudades son las verdaderas propulsoras del crecimiento económico y de la creatividad en el mundo, por encima de estados y fronteras. Barcelona no ha parado de escalar posiciones y de afianzar su prestigio, hasta que cierta autocomplacencia colectiva ha erosionado su éxito. El legado de los Juegos de 1992, ejemplo de excelencia e implicación de todos los sectores de la ciudad, empezó a diluirse en los fastos del Fòrum del 2004.